Cada jugador es único y otorga una mayor importancia a determinados aspectos de cada videojuego, por lo que caracterizar el concepto de “buen juego” puede resultar a priori un poco complicado. Sin embargo, existen diferentes cualidades que los desarrolladores deben tener la pericia para balancear, con el fin de conformar a la mayor cantidad de jugadores.

En primer lugar, en la actualidad se da un peso muy grande a la capacidad de un videojuego de representar fielmente la realidad. Para ello es necesario invertir una buena cantidad de recursos en desarrollar un motor gráfico que aproveche al máximo las prestaciones de los equipos, para brindar a los usuarios una inmejorable calidad gráfica y de manejo de la física del entorno.

En segunda instancia, ningún atractivo visual puede compensar la falta de una trama que interese y atrape a los jugadores. Es crucial crear una historia compleja y profunda, que mantenga a los usuarios pendientes de su resolucAnarchy_Online_Billboardión a lo largo del total de las horas de juego, y dotar a los personajes de una personalidad que permita identificarse y conectar con ellos.

No obstante, estos factores no son suficientes por sí mismos para determinar la calidad de un videojuego. El principal elemento es sin dudas la jugabilidad, dado que sin un manejo intuitivo y una interfaz sencilla pero completa, la capacidad del producto para entretener va a estar seriamente afectada.

Los desarrolladores se encuentran hoy en día con jugadores cada vez más exigentes, y la posibilidad de agregar contenido o corregir errores en el software se facilita por la expansión del uso de internet en las plataformas de juego. Esto se convierte muchas veces en un arma de doble filo, puesto que da lugar al lanzamiento de productos incompletos o no debidamente probados, ya que es posible corregir estas falencias una vez que han salido al mercado.